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Suele decirse que la compra de un coche es, solo por detrás de la vivienda, una de las más importantes durante nuestra vida adulta. Esto es especialmente cierto si hablamos de un vehículo nuevo, por tratarse de un importe más elevado, pero la segunda mano también comporta una serie de obligaciones legales y fiscales que merecen ser examinadas antes de dar el paso decisivo.
Para no llevarte sorpresas y saber que cuentas con el presupuesto necesario, antes de decidirte por un coche de segunda mano, conviene que tengas en mente qué impuestos se debe satisfacer. ¿Qué tasas paga un coche de segunda mano? ¿A cuánto asciende el IVA? ¿Cuánto se paga de cambio de titularidad? ¿No es lo mismo que el impuesto de matriculación? Preguntas recurrentes que abordaremos en este artículo como una parte importante dentro de los consejos para comprar un coche de segunda mano.
¿qué se paga al comprar un coche de segunda mano? Resumen general
A la hora de comprar un coche de segunda mano podemos enumerar una serie de impuestos muy concretos. La lista general se puede resumir de la siguiente forma:
- El IVA o ITP, según corresponda
- El cambio de titularidad en la DGT
- El impuesto de matriculación
- El impuesto de circulación
- El seguro del vehículo
Algunas de estas tasas pueden variar de forma significativa en función del coche adquirido y quién sea el vendedor, puesto que no es lo mismo una compraventa entre particulares que a través de una empresa. Ahora vamos a explicar mejor en qué consiste cada concepto.
impuestos al comprar un coche de segunda mano según el tipo de vendedor
el IVA y el régimen REBU (si compras a concesionario o empresa)
El impuesto sobre el valor añadido o IVA es un gravamen que generalmente debe ser satisfecho cuando compremos un vehículo de segunda mano a una empresa. Actualmente el tributo asignado a la compra de coches usados es del 21% del precio de venta.
Otra opción es acogerse al régimen especial de bienes usados o REBU, de tipo voluntario y regulado en el artículo 135 de la Ley 37/1992. En esta modalidad no hay un IVA desglosable y el precio del concesionario es el definitivo, ya cerrado. Este tipo de operaciones se realizan sobre coches adquiridos por un concesionario a un particular y luego revendidos. En este caso lo que se tributa no es el precio final de reventa, sino un 21% sobre el margen de beneficio de la operación.
El REBU se aplica fundamentalmente a las operaciones que realizan empresas que venden vehículos de segunda mano de forma habitual.
el ITP (si compras a un particular)
Cuando el vehículo es adquirido a otro particular, habitualmente de conductor a conductor, el comprador debe pagar el impuesto de transmisiones patrimoniales o ITP. Esta tasa es de tributación autonómica y se calcula sobre el valor fiscal del coche utilizando unas tablas confeccionadas por los técnicos de Hacienda.
El ITP no es el mismo en toda España. De hecho, varía en función de cada comunidad en base a parámetros como la potencia y antigüedad. Asimismo, algunas comunidades bonifican vehículos clásicos y eléctricos, así como aquellos destinados a autoescuelas y ciertas actividades. Lo habitual es que el ITP se sitúe entre el 4% y el 8% en el caso de vehículos de tipo turismo. Ante la duda, lo mejor que se puede hacer es consultar la oficina de Hacienda autonómica para realizar un cálculo más o menos exacto.
consejos para compradores al enfrentar el IVA y el ITP
Para evitar posibles confusiones (accidentales o inducidas) en el pago del IVA o el ITP, conviene hacer una distinción clara entre vendedores.
- ¿Compras a un particular? En ese caso, pagas el ITP y no pagas el IVA.
- ¿Compras a una empresa o un profesional? Si es así, debes pagar el IVA, o en su defecto, tributar siguiendo el régimen REBU.
Se puede dar la circunstancia de que esa persona tenga fama de vender vehículos de segunda mano, aunque no sea técnicamente un profesional. Ante la duda, debes preguntar claramente al vendedor si es particular o empresa.
Es muy importante resaltar que el comprador de un vehículo de segunda mano no paga IVA e ITP al mismo tiempo.
tasas al comprar un coche segunda mano: pagos administrativos obligatorios
tasas coche segunda mano de la DGT (cambio de titularidad)
Al margen de los impuestos por la compraventa del propio coche, quedan abiertas cuestiones como el cambio de titularidad. ¿Quién paga el cambio de nombre de un coche de segunda mano? La ley es bastante clara: esta tasa debe ser satisfecha por el comprador.
El pago por el cambio de titularidad se puede realizar directamente en la sede electrónica de la DGT. Para ello habrá que aportar las copias digitales de los DNI del comprador y el vendedor, el contrato firmado por ambas partes, el permiso de circulación, la ficha técnica del vehículo, etc.
¿cuándo se paga el impuesto de matriculación de un coche de segunda mano?
Si estabas esperando pagar el impuesto de matriculación, tenemos buenas noticias: la inmensa mayoría de los coches de segunda mano están exentos de esta tasa. Esto es así porque el coche ya está legalmente registrado (matriculado), aunque puede haber ciertas excepciones.
La situación más habitual detrás de este pago en el caso de los coches de segunda mano es que dicho vehículo haya sido importado desde el extranjero. En ese caso el automóvil puede estar matriculado, pero no consta como tal para la DGT, por lo que es necesario inscribirlo 30 días después de su compra.
El importe a pagar se calcula dependiendo de su base imponible (valor de mercado según tablas de Hacienda, sin IVA ni matriculación), las emisiones de CO2 homologadas y la comunidad autónoma, por lo que el monto final puede variar de forma significativa. Hacienda también pondera la depreciación del coche utilizando sus propias tablas. Para un coche de categoría media (121-159 g/km), podemos estar hablando de un desembolso comprendido entre los 500 y los 1.500 euros.
Dada la complejidad del proceso, este tipo de operaciones se suelen delegar a profesionales especializados. No obstante, si quieres matricular un vehículo procedente de la Unión Europea, la DGT tiene una página de ayuda donde se enumeran los pasos de forma muy detallada.
otros gastos a tener en cuenta al cambiar de coche
honorarios de gestoría
Pasar la operación de compra-venta de un coche de segunda mano por la gestoría tiene un coste medio de 80 a 150 euros. Esta cantidad puede variar dependiendo de si el trámite se realiza de forma presencial u online (hay gestorías que ofrecen tarifas más económicas trabajando exclusivamente por Internet) y de si se precisa documentación adicional, como puede suceder en el caso de los vehículos de importación.
Por regla general, la mayoría de las notarías ofrecen precios cerrados para operaciones concretas de tipo habitual, así que no hay lugar a sorpresas.
el Impuesto de Circulación (IVTM)
El pago del impuesto de circulación no está reglado para las operaciones de compra-venta. Por lógica, el vendedor del vehículo ha tenido que satisfacer este tributo para lo que resta del año al ser el propietario del coche desde el 1 de enero, pero nada impide llegar a un acuerdo con el vendedor, su nuevo dueño debería compensarlo.
el seguro del vehículo
La ley establece que el comprador de un automóvil debe tener su propio seguro, como mínimo a terceros. Puesto que el vendedor ya tenía firmado su propio seguro, una posibilidad que se abre es hacer un cambio de titularidad, aunque la compañía puede negarse dependiendo del nuevo propietario y del propio vehículo.
De aceptarse un cambio de titularidad, la empresa aseguradora puede modificar la prima.
Si no fuera posible transferir la titularidad del seguro, el comprador deberá traspasar el seguro del coche que ya tenía anteriormente al nuevo o bien solicitar un seguro desde cero para su coche de segunda mano.
¿qué sanciones existen por no pagar los impuestos al comprar un coche?
recargos por retraso
El retraso en el pago de las tasas correspondientes a la compra de un vehículo de segunda mano varía dependiendo del tiempo que lleva contraída esa deuda. Por ejemplo, el ITP tiene un recargo del 5% pasados tres meses, que puede aumentar al 20% (sin contar los intereses de demora) si se superan los 12 meses.
multas de Hacienda
Si Hacienda detectara la omisión del pago de los impuestos correspondientes, podría llegar a multar al comprador. En ese caso las sanciones oscilan entre el 50% y el 150% de los impuestos no satisfechos o no declarados correctamente, aplicando además los intereses correspondientes. Si se considerara que además se realizó un trabajo de ocultación, la multa puede ascender al 150% de lo adeudado.
En casos extremos se puede llegar al embargo de cuentas y bienes, incluyendo el propio coche.
bloqueo en la DGT
La ausencia de pago a la DGT genera la respuesta administrativa más sencilla e inmediata de todas: en caso de que el comprador no pague el cambio de titularidad, simplemente no se tramitará, quedando la operación bloqueada.





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